- La ministra María Paz Arzola destacó que “nos hemos propuesto que el ministerio se disponga al servicio de la educación y de los aprendizajes, es decir, de la labor que realizan en cada una de las salas de clases del país.
¿Qué entendemos por cultura educativa y cómo se manifiesta en las comunidades?, ¿cómo formamos personas que puedan participar de manera efectiva en la comunidad?, ¿qué puede hacer la escuela para abordar el uso problemático de los teléfonos celulares? Estos fueron algunos de los temas abordados en el “Seminario Cultura educativa: de la formación ciudadana a la ciudadanía digital, oportunidades para la escuela actual”, organizado por la División de Educación General del Ministerio de Educación en el marco del Plan Chile Aprende y Avanza.
La actividad contó con la presencia de la ministra de Educación, María Paz Arzola, y con las exposiciones de la psicóloga educacional Trinidad Montes, el historiador y antropólogo Rodrigo Mayorga y el experto en comunicación digital, Daniel Halpern.
Al iniciar la actividad, la ministra María Paz Arzola señaló que “desde el inicio de esta administración nos hemos propuesto que el ministerio se disponga al servicio de la educación y de los aprendizajes, es decir, de la labor que realizan en cada una de las salas de clases del país. Eso significa facilitar esa labor y también apoyarla, especialmente ahí donde más se necesita. Para eso nace el plan Chile Aprende y Avanza, poniendo foco en los aprendizajes fundamentales y en el desarrollo de una cultura educativa propicia. Porque el aprendizaje y el desarrollo normativo no compiten entre sí o no son cosas independientes, sino que se construyen juntos y se apoyan mutuamente”.
Añadió que “la cultura educativa es ese sustrato más profundo que se traduce en normas, valores, rituales, símbolos que son las que dan a cada escuela, liceo y comunidad educativa su carácter distintivo. Cuando queremos lograr mejoras que se sostengan en el tiempo, no basta solamente con intervenir lo visible. Atender a esta cultura permitirá que cada estudiante tenga una experiencia educativa positiva y desarrolle los aprendizajes adecuados”.
Cultura como herramienta pedagógica
“Es aquello que naturalizamos en el día a día de las escuelas. Cómo naturalizamos tratarnos entre nosotros, la manera en que resolvemos las diferencias, en que ejercemos la autoridad, la manera en que nos vinculamos adultos con estudiantes o entre estudiantes”. Con estas palabras, la psicóloga educacional Trinidad Montes explicó qué es la cultura educativa y cómo forma a los estudiantes en el quehacer diario de los establecimientos.
Por ello, sostuvo, es central gestionarla para que sea coherente con los valores que la comunidad educativa ha definido como propios en su proyecto educativo institucional.
La especialista destacó que hay nueve elementos que forman parte de la cultura y que entregan mensajes formativos relevantes a niños y adolescentes: las creencias, valores y supuestos, la que comunidad debe transparentar; el lenguaje que se ocupa y releva cuáles son los temas de los cuales hablar; los relatos institucionales o historias del colegio; la forma en que está organizado el ambiente y que muestra qué se hace visible en el espacio; las reglas, procedimientos y rutinas; los reconocimientos y las correcciones formales e informales; los modelos y héroes que los estudiantes imitan; los ritos, tradiciones y ceremonias, donde hay que dar importancia a la participación estudiantil y, las campañas e iniciativas, que son una práctica en aquellos valores en los que se quiere formar.
“La cultura enseña maneras de vivir con otros, de participar, de resolver conflictos y de cuidar el bien común. Pero para eso, tenemos que ser todos, siempre, en todo lugar y en aquello que, de verdad, valoramos”, destacó Trinidad Montes.
Por su parte, el director de la plataforma Momento Ciudadano, Rodrigo Mayorga, abordó los resultados de un estudio realizado en el marco de los 10 años de la ley que crea el Plan de Formación Ciudadana, donde se analizó tanto el cambio en los énfasis de la política pública, como las percepciones de las escuelas.
En este sentido, destacó que los establecimientos exitosos a la hora de implementar los planes de formación ciudadana se caracterizan por fomentar una participación significativa a la hora de construir las propuestas y en que existe una articulación entre estos planes y el proyecto educativo, el plan de mejoramiento y otras herramientas de gestión.
Mayorga agregó que “ser ciudadano es ser miembro de una comunidad, ser parte de una comunidad que está en el espacio público y que es distinta de la familia. Y la participación tiene que ver con actuar dentro de esa comunidad. Por lo tanto, la formación ciudadana no es otra cosa que los aprendizajes que se consideran relevantes para participar/ser parte de mi o mis comunidades. Tenemos que ser capaces de reconocer nuestras diferencias y los puntos en los que no nos encontramos necesariamente”.
Respuestas individuales para un problema colectivo
El doctor en Comunicación Daniel Halpern, en tanto, sostuvo que, si bien prohibir el uso de teléfonos celulares en la escuela saca el problema del aula, no cambia el comportamiento de los niños y adolescentes respecto del uso problemático de esta tecnología -incrementan las horas de uso en sus casas- y sus consecuencias, como los problemas de salud mental, la pérdida del control, la falta de sueño, el bajo rendimiento o pérdida de concentración o el ciberbullying.
En ese sentido, afirmó que el uso del celular entrega una gratificación inmediata, por lo que ya no se requiere tener objetivos o sentidos de largo plazo. Este problema, sostuvo Halpern, solo se puede abordar cabalmente si se fortalecen otras capacidades en los niños como la autorregulación, la atención y la capacidad de establecer vínculos, entre otras cosas.
Ello, destacó, solo se consigue si se involucra a las familias y a la comunidad “Es muy complejo esto, porque es muy colectivo, no corresponde solamente a las familias. El bienestar digital o el regularse, el tener balance digital para tener bienestar emocional, parece ser una decisión individual, pero está profundamente condicionado por lo que hacen los demás”, afirmó Daniel Halpern.
Al cierre de la actividad, la jefa de la División de Educación General, Magdalena Plant, resaltó el valor de la escuela e invitó a las comunidades a reflexionar en torno a qué y cómo se quiere formar a los estudiantes.
















